BDSMEsta noche mandas tú
Él entró a la habitación como se lo habían ordenado: en silencio, con la mirada baja y vestido únicamente con un bóxer negro ajustado.
11 relatos
¿Te sientes un bicho raro porque te excita montarte la película con castigos, dominación, ataduras…? Lo que no sabe mucha gente es que el BDSM es uno de los géneros más deseados en el sexo, aunque, por falta de confianza con la pareja, de los menos practicados. Aquí todo cabe, siempre desde el consenso y el respeto.
Aquí encontrarás diferentes aventuras y desventuras. Lee cuanto quieras:
BDSMÉl entró a la habitación como se lo habían ordenado: en silencio, con la mirada baja y vestido únicamente con un bóxer negro ajustado.
BDSMLa fantasía con aquella chica de ese día de verano, no es, algo que no llegara a suceder, sino, más bien, aquel algo que si que sucedió. Realidad Vs Fantasía.
BDSMJamás pensé que una tortura se convirtiera en una divina experiencia, entre azotes y apretones comenzamos con un delirante juego.
BDSMSin dolor no hay placer. Una sutil y ligera tortura puede llevarnos a sentir como nunca antes. Atrévete y llévate el mejor premio.
BDSMLucía, esa chica tenía la mirada de sexo perverso y era justo lo que yo estaba buscando, una tía que tome el mando y me ordene placer.
BDSMUna locura se convirtió en la experiencia más excitante que tuvimos mi hermana y yo... Sexo, dominación y una filial relación.
BDSMMi suegra tiene un cuerpo que a cualquiera vuelve loco, así que aproveché la ausencia de mi esposa y me escabullí a su habitación a ver qué tan tremenda es.
BDSMUn encuentro sexual sin tabúes ni complejos o ataduras morales puede liberar todo el estrés, las tensiones acumuladas de días y hasta traumas o complejos que arrastras desde la niñez.
BDSMNo hay nada más difícil que encontrar a alguien compatible al cien por cien contigo en la cama. Si a los dos os gusta el BDSM, la diversión está asegurada.
BDSMMi marido se deja dominar y, desde la excitación que le provoca el dolor, me pega unas folladas que me dejan fuera de combate un buen rato. ¡Cuánto placer!
BDSMMe llamo María y, por un impulso, sintiendo que no tenía nada que perder, le di a leer mi fantasía sexual al hombre de mis relatos eróticos.